Inicio > Hormigón > La aluminosis

La aluminosis

La aluminosis, también denominada fiebre del hormigón y en algunos casos cáncer del hormigón (Esta última me gusta menos), se produce en las estructuras de hormigón que han utilizado en su elaboración cemento aluminoso (Mezcla de caliza y bauxita).

Este tipo de cemento, muy utilizado entre los años setenta y ochenta en la fabricación de viguetas pretensadas para la ejecución de forjados y cubiertas, fragua con mayor rapidez que otros cementos, por lo que el tiempo desde la fabricación de la vigueta hasta su puesta en obra es mucho menor.

Hasta aquí el cemento aluminoso parece el componente ideal, pero los problemas aparecen cuando este cemento queda expuesto a una atmósfera muy húmeda o a altas temperaturas. Es en ese punto cuando la alúmina del cemento u óxido de aluminio reacciona y hace cambiar su estructura molecular de hexagonal a cúbica, haciendo que la estructura sea más porosa y como consecuencia pierda resistencia mecánica.

Debido a esta porosidad del hormigón el agua penetra fácilmente a través de él hasta llegar a contactar con las armaduras, apareciendo la corrosión, perdida de sección en las mismas y la consiguiente pérdida de resistencia mecánica, deformaciones, grietas y colapso de la estructura en última instancia.

Con lo anteriormente mencionado, para detectar si nuestro hormigón padece de aluminosis bastaría con seguir los siguientes consejos:

  1. Peritar visualmente si el cemento utilizado en nuestra estructura es aluminoso. Para ello nos fijaremos en el color característico de estos hormigones (Marrón oscuro).
  2. Si con el peritaje inicial no estuviésemos seguros de su composición, tomaríamos una pequeña muestra con la que realizaremos ensayos químicos para analizarla.
  3. Comprobar visualmente el estado del elemento, estudiando sus grietas, deformaciones, manchas de óxido, etc…
  4. Realizar pequeñas catas para comprobar el estado de las armaduras, su sección actual y el avance de la corrosión dentro de la estructura.

Si después de estos pasos comprobamos que nuestro hormigón esta afectado por aluminosis, debemos evaluar el grado de afectación y actuar en consecuencia:

  1. Reforzando la estructura si no está gravemente afectada.
  2. Sustituyendo los elementos que no puedan ser reforzados.
  3. En el caso de que la estructura este gravemente dañada, procederemos a su demolición.

Un ejemplo de aluminosis lo encontramos en el Estadio Vicente Calderón (Creo que este es el ejemplo que nos enseñan a todos en la facultad), en el que la estructura tuvo que ser rehabilitada por dicha afección.

Como último apunte, comentar que el uso del cemento aluminoso está prohibido para la fabricación de hormigón estructural.

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: