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Humedades de capilaridad. Introducción

En todo material de construcción existe una red de poros y conductos comunicados entre sí con el exterior. La existencia de esta circunstancia significa que prácticamente cualquier material puede ser atravesado, con mayor o menor facilidad, por corrientes liquidas o gaseosas.

En el caso de los procesos patológicos por capilaridad, la penetración de agua se produce por succión del material, provocada por la atracción superficial entre líquido y sólido.

La existencia de agua en contacto con la cimentación puede deberse a:

– Niveles freáticos naturales.

– Filtración de agua de lluvia.

– Rotura de redes de abastecimiento o evacuación de agua.

– Vapor de agua que asciende por capilaridad por la estructura porosa del terreno.

Los edificios antiguos no fueron construidos con barreras frente a la humedad del terreno, no existían materiales como el hormigón, ni ninguno de los impermeabilizantes que se usan actualmente y ya ni hablemos de los drenajes. Unamos a esto el hecho de que las cimentaciones eran de ladrillo, piedra o mortero de cal y nos encontraremos con las condiciones ideales para la aparición de este tipo de humedades.

Los materiales de cimentación succionan el agua del terreno provocando que ésta circule por el conjunto de poros de la cimentación y del ladrillo de la fábrica, dando lugar a un gradiente de humedad del sistema decreciente, o lo que es lo mismo, cimentación saturada y disminución de dicha saturación con la altura , caprichos de la gravedad (el agua pesa) y en parte también de la evaporación al ambiente, delimitándose de este modo el denominado “zócalo capilar”.

Este proceso dependerá de muchas variables como pueden ser:

– El contenido de humedad del terreno.

– Material empleado en la cimentación.

– Facilidad de evaporación (Depende de la humedad ambiental).

Estos y muchos otros factores deben de ser tenidos en cuenta en el análisis del proceso patológico, diagnóstico y búsqueda de técnicas para la rehabilitación.

Os comento algunos de los errores típicos que se cometen en el análisis, diagnóstico y técnicas empleadas:

  • Humedades de capilaridad = Daños en la red de saneamiento –> ¡ERROR!

Es imposible asegurar que el origen de dichas humedades se encuentre en la filtración de aguas del entorno. Pueden aumentar las manifestaciones del proceso, pero no tienen porqué ser la causa primaria de las mismas.

  • Tratar los paramentos afectados con revestimientos impermeables –> ¡ERROR!

Es una buena medida si tienes manía al vecino de la planta de arriba o te gusta ver tu techo como una acuarela, ya que lo único que conseguirás es aumentar el zócalo capilar, de tal modo que la manifestación de las humedades aparecerá más arriba.

  • Humedades de capilaridad: Solucionar con una solera de hormigón sobre encachado, colocando una lámina de polietileno entre solera y encachado –> ¡ERROR!

Con esta solución se redirige el exceso de humedad del terreno a los únicos elementos porosos capaces de equilibrar la diferencia de vapor de agua, es decir, los muros y cimentaciones.

  • No tratar la renovación del aire

Si conseguimos unas buenas condiciones de ventilación, haremos que la humedad ambiente sea lo suficientemente baja y pueda “absorber” el exceso de humedad procedente del muro

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